
Nadie cambia o maneja tu destino son tus decisiones y tus ganas de explorar lo que te llevan por diferentes caminos. Nos pueden dar un mapa con el camino marcado, hasta con los atajos pero esta bueno que cada uno tenga la valentía y el entusiasmo para arriesgarse, aunque sea cada tanto, y explorar nuevos mundos.
Lo que suceda, bueno o malo, es parte de ese camino que tomamos y hay que aprender de cada puerta que abrimos o cerramos. El destino tal vez ya esté escrito pero nosotros tenemos la chance de llegar de la forma que queramos, topándonos con vicisitudes o alejándonos de ellas, con riesgos o como en un avión con piloto automático.
Solo depende de vos el camino que elijas y el lugar donde debas llegar. Nadie más que nosotros mismos somos nuestros ángeles del destino.
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